The Goldfinch narra las peripecias de Theo Decker, un niño de 13 años que vive una experiencia traumática el día en que visitaba con su madre el Metropolitan Museum of Art de Nueva York. El museo sufre un atentado terrorista y como consecuencia su madre muere en él, pero Theo sobrevive. En medio de todo el caos, Theo decide robar un cuadro, ante la insistencia de un anciano moribundo. Se trata de 'The Goldfinch', una pintura de 1654, obra del pintor holandés Carel Fabritius.
Título (MX): El jilguero
Título (ES): El jilguero
Título (Original): The Goldfinch
Géneros: Drama
Fecha de lanzamiento: 2019-09-12
Duración: 145 minutos
Calificación: 7.1/10
Reparto principal:
Ansel Elgort
Theodore DeckerOakes Fegley
Young Theodore DeckerNicole Kidman
Samantha BarbourJeffrey Wright
James 'Hobie' HobartLuke Wilson
Larry DeckerSarah Paulson
XandraWilla Fitzgerald
Kitsey BarbourAneurin Barnard
Boris PavlikovskyFinn Wolfhard
Young Boris PavlikovskyAshleigh Cummings
PippaResumen
El jilguero es una película dramática estrenada en 2019, dirigida por John Crowley y basada en la aclamada novela de Donna Tartt. La historia sigue a Theodore Decker, un joven cuya vida cambia de forma irreversible tras sobrevivir a un atentado en un museo de Nueva York donde pierde a su madre. En medio del caos, Theo toma una pintura valiosa, El jilguero, un acto impulsivo que lo acompañará durante años mientras atraviesa distintas etapas de su vida marcadas por el dolor, la culpa, el amor y la búsqueda de sentido.
¿Qué hace especial a esta película?
- Una narrativa que abarca varias etapas de la vida de su protagonista, explorando el impacto duradero del trauma.
- La pintura El jilguero como símbolo constante de pérdida, memoria y conexión emocional.
- Una adaptación literaria que apuesta por el drama introspectivo y emocional.
¿Qué podemos esperar?
- Un relato melancólico que se mueve entre el duelo, la soledad y la redención.
- Saltos temporales que muestran la evolución psicológica del protagonista.
- Momentos íntimos centrados en relaciones marcadas por el afecto, la dependencia y el dolor.
Expectativa del público
La película generó expectativas altas entre lectores de la novela y amantes del drama literario. Su estreno provocó reacciones divididas, con espectadores que valoraron su carga emocional y otros que señalaron la dificultad de condensar una obra tan compleja en formato cinematográfico.
Influencia cultural
El jilguero se inscribe en una tradición de cine que reflexiona sobre el arte como refugio emocional y como testigo silencioso del sufrimiento humano. La película refuerza el diálogo entre literatura y cine, destacando cómo las historias de pérdida y memoria trascienden formatos.
Temas universales
- El duelo y la imposibilidad de cerrar heridas del pasado.
- La culpa como carga emocional persistente.
- La búsqueda de identidad tras una pérdida traumática.
- El arte como ancla emocional y símbolo de permanencia.
Referencias técnicas
Dirigida por John Crowley, la película cuenta con una fotografía sobria y elegante que acompaña el tono introspectivo del relato. La duración aproximada es de 149 minutos, con una estructura narrativa fragmentada que refleja el estado emocional de su protagonista.
Comparación con otras películas
A diferencia de otros dramas centrados en el duelo inmediato, El jilguero se enfoca en las consecuencias a largo plazo del trauma. Su enfoque recuerda a relatos de crecimiento personal donde el dolor no se supera, sino que se integra como parte de la identidad.
Predicciones sobre personajes y trama
- Theo continuará debatiéndose entre aferrarse al pasado o liberarse de él.
- El vínculo con la pintura seguirá influyendo en sus decisiones personales.
- La redención llegará más como aceptación que como resolución absoluta.
Merchandising y fandom
La película generó mayor interés en la novela original y en discusiones literarias más que en merchandising tradicional. Su fandom se concentra en lectores y cinéfilos que analizan el simbolismo de la obra y su adaptación al cine.
Opinión personal
El jilguero es un drama introspectivo y melancólico que apuesta por la emoción contenida más que por el impacto inmediato. Aunque su ritmo puede resultar exigente, ofrece una reflexión honesta sobre cómo el dolor moldea una vida entera y cómo el arte puede convertirse en un silencioso compañero de supervivencia.